No siempre el problema está en el instrumento. Más de una vez hemos visto equipos cambiados, recalibrados o incluso devueltos al fabricante, cuando el error estaba en el sistema que los rodeaba.
Un caudalímetro puede entregar una lectura errática no porque esté defectuoso, sino porque trabaja en condiciones que alteran su principio de medición: tramos de tubería insuficientes, válvulas demasiado cerca del sensor, burbujas de aire o sedimentos que afectan el flujo laminar. A veces el error no está en el sensor, sino en la hidráulica del proceso.
🔹 En campo, un síntoma común es la “lectura inestable” o el salto en el registro. Antes de culpar al caudalímetro, vale la pena revisar si la instalación respeta la longitud de entrada recomendada, si la línea tiene aire atrapado o si la orientación del sensor responde al sentido real del flujo.
Muchos problemas de medición se resuelven con una llave inglesa, no con un reemplazo costoso. Entender la dinámica del sistema puede ahorrar horas de diagnóstico y evitar compras innecesarias.
En Trumentto lo vemos seguido: el instrumento acusa el error, pero el origen está en el proceso. La precisión no solo depende del sensor, sino de cómo el entorno lo deja trabajar.
¿En tu experiencia, cuántas veces un error de lectura terminó siendo un problema de instalación?
No todo fallo en la lectura significa un caudalímetro dañado. A veces el problema está en la tubería, en el aire atrapado o en la forma en que el sistema fue diseñado. 🔧 En campo, entender el entorno es tan importante como calibrar el sensor.
Si sospechas que tu medición de flujo no está entregando datos confiables, nuestros asesores técnicos pueden ayudarte a diagnosticar el origen del problema. 👉 Contáctanos en 👉 Solicitar asesoría técnica personalizada